Procesos, Procedimientos y Metodologías (PPM) = Calidad. ¿Qué me dice la experiencia?

En esta oportunidad quiero compartir un post que uno de nuestros clientes escribió para nuestro blog en www.abstracta.us. Aquí está la versión en español, muchísimas gracias Felipe Silva Difilippo (QA Leader en Verifone).

 

Publicado en: Guest post by: Felipe Silva Difilippo, QA Leader at Verifone, Uruguay

Aún en la actualidad siguen existiendo empresas resistentes a la utilización de Procesos, Procedimientos y Metodologías (de aquí en más las llamaré de PPM) para ejecutar sus trabajos. Parece de locos, pero es cierto. No menos cierto es que se trata más de una cuestión cultural que de negocios. Sobre todo en Latinoamérica, donde tenemos el “no” fácil.

Sí, sin dudas somos resistentes al cambio. No importa si está comprobado que es para mejorar. En el caso de las empresas, sobre todo las de tecnología, o las que tienen áreas de producción de software, es donde ese cambio es más resistente. Sigue persistiendo el “siempre se hizo así”, que es una expresión que se transformó en transgeneracional, y parte del ADN de CEOs, Gerentes y toda la cadena del ciclo de software, o como le llamen en lugares así.

El hecho es que, sin importar el tamaño del negocio, los PPM son imprescindibles. Porque esas tres palabras representan algo que va más allá de sus definiciones formales: son las palabras que forman el principio conceptual del trabajo en equipo, motivación y ganancias.

De todas maneras, definirlas por separado nos ayuda a entender mejor cómo se llega a crear equipos que trabajen como tal, evitando la toxicidad del ambiente laboral. Empezando por Proceso, que no es otra cosa que un “conjunto de actividades mutuamente relacionadas o que al interactuar juntas, simultáneamente o sucesivamente en los elementos de entrada, los convierte en productos o resultados”. Luego de los Procesos, vienen los Procedimientos, a los cuales se los entiende como un “conjunto de acciones u operaciones que tienen que realizarse de la misma forma, para obtener siempre el mismo resultado bajo las mismas circunstancias.”

Queda claro, entonces, que Procesos y Procedimientos van de la mano. Pero, por sí solos, no hacen funcionar a la “máquina productiva”. Y sin importar el ramo de actividad, el método científico entra a jugar un rol importante alimentando al motor que hace funcionar a las dos P: la Metodología. Es interesante la siguiente definición: “La metodología es una pieza fundamental de toda investigación (método científico) que sigue a la propedéutica ya que permite sistematizar los procedimientos y técnicas que se requieren para concretar el desafío.” Y agrega, “Para ser eficiente, debe ser disciplinada y sistemática y permitir un enfoque que permita analizar un problema en su totalidad.”

Hay dos palabras que se desprenden y que son fundamentales: disciplinada y sistemática. Sin esas dos, por mejor definidos que estén los Procesos y Procedimientos, la rueda no gira. O girará en falso.

Pero la disciplina que se pide de las metodologías, a la hora de aplicarlas, contrasta, en partes, con la flexibilidad que deben de tener para que puedan ser gestionadas de la forma que brinde los mejores resultados para el negocio. Y esa flexibilidad debe ser “en partes”, pues una vez adaptada, debe seguir los principios de disciplina y sistemización antes dichos.

Y entender la importancia de aplicar correctamente los PPM, y según mi experiencia es, en la actualidad, la diferencia entre la vida y la muerte de una empresa. Se puede sobrellevar la falta de algunos de los PPM, pero no es algo que perdure. Tarde o temprano la empresa tendrá que adoptarlos, sea por decisión propia o ajena (requisitos del propio mercado o decisiones corporativas derivadas de adquisiciones) para poder perdurar, ser competitiva y generar valor.

Y, en una empresa que posee esas “faltas”, ¿cuál el mejor camino a seguir para poder adaptarse y aplicar los PPM? Debido a nuestra cultura, la inclusión de PPM en una empresa no puede ser gradual. Ya existe experiencia global más que suficiente para amparar una estrategia más radical, aplicando PPM de forma casi como un “Big Bang”, empezando con proyectos reales a modo de piloto y evaluar sus resultados. Luego vendrán los ajustes, y siguiendo a éstos, la decisión de la aplicación para toda la empresa.

En otras palabras, team work, trabajo ordenado y bien orientado. En definitiva es lo que resulta de la buena aplicación de los PPM, y eso también genera motivación en quienes trabajan en esas empresas. Y la motivación, como uno de los resultados que se obtienen, redunda en una mejora notoria de la productividad.

 

felipeFelipe Silva Difilippo:

Con 12 años de experiencia trabajando como QA, trabajó en IBM Uruguay, IBM Brasil, Globant Uruguay y, actualmente en Verifone. Su perfil analítico/funcional, enfocado en el estudio y mejora de procesos y metodologías, se ha permitido participar de los más variados tipos de proyectos para diferentes industrias como ser eCommerce, Retail, Gas&Oil, Financial y Health&Care, liderando equipos tanto on site como globales. A su vez, dictó cursos de Testing para equipos de Desarrollo para la certificación CTFL como también cursos de complementación de grado en Universidades en Brasil.

 

 

One thought on “Procesos, Procedimientos y Metodologías (PPM) = Calidad. ¿Qué me dice la experiencia?

  1. me gusta el resumen que hiciste. Me agrada.

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